Ley de Murphy
Aunque exista una sola probabilidad de que algo vaya mal, sin duda irá mal.
Manual no oficial / Ciencia y contingencia
Una recopilación humorística para recordar que la investigación también convive con lo inesperado, el error y esa pieza que siempre desaparece.
Aunque exista una sola probabilidad de que algo vaya mal, sin duda irá mal.
Si su experimento funciona, es muy probable que lo haga porque está usando el equipo equivocado.
Es aquella que, al multiplicarla, dividirla, sumarla o restarla del resultado obtenido, nos produce el resultado calculado y esperado. También se conoce como factor de Finnigan.
La experiencia varía proporcionalmente con el equipo destrozado.
Todo objeto inanimado, independientemente de su composición o configuración, puede producir en cualquier momento, de un modo totalmente inesperado y por razones que permanecerán siempre oscuras y misteriosas, actos perversos en contra de nuestros deseos y proyectos.
Si todo falla, lea las instrucciones.
La probabilidad de hallar una pieza que cae de la mesa de trabajo varía directamente con su tamaño e inversamente con su importancia para completar el trabajo.
Se puede considerar como un éxito todo experimento que nos proporcione un 50% de resultados equivocados con referencia a la teoría desarrollada.
La probabilidad de que se produzca un determinado hecho es inversamente proporcional al deseo que tenemos de él.
Los materiales que eran necesarios para el trabajo de ayer deben pedirse no más tarde de mañana por la noche.
Por definición, cuando se investiga lo desconocido no se sabe lo que se va a encontrar.
Si algo no funciona, es así por una razón distinta de la que creemos que no funciona.
La experiencia de un investigador varía inversamente con el número de palabras que el público en general entiende de tal sujeto.
Ningún experimento es un fracaso total. Por lo menos puede servir como un mal ejemplo.
Nunca se rompe la pieza de la que tenemos recambio.